La (des)esperanza de México

Morena es un sepulcro blanqueado; su exterior, recién pintado, engaña a los incautos, con ofertas de democracia, libertades y progreso; pero, en su interior, cuerpos putrefactos, corruptos, invadidos de tráfico de influencias, de negocios al amparo del poder y de enriquecimientos inexplicables, son el verdadero rostro de un partido político que llegó al poder gracias a 30 millones de votos; 30 millones de mexicanos, muchos de ellos esperanzados en construir un mejor México para ellos y para sus hijos. La decepción ha sido mayúscula.