La quema de los Judas tiene un origen religioso y simboliza la destrucción del mal y la traición. El sábado santo, en prácticamente todo el país, se acostumbra a realizar la quema de los Judas; una tradición que se remonta varios siglos y que representa la muerte de Judas Iscariote, como representación del engaño y la traición, luego que vendiera a Jesús por 30 monedas de plata.
